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Enoturismo

El otoño en Otazu se siente, se recorre, se degusta y se escucha

El otoño es uno de los momentos más especiales para recorrer Otazu. El cambio de estación transforma el paisaje y coincide durante varias semanas con la vendimia, una oportunidad para descubrir de cerca el viñedo reconocido bajo la D.O.P. Pago de Otazu.

Todo sucede en un enclave situado entre la Sierra del Perdón y la Sierra del Sarbil, a pocos minutos de Pamplona, con un viñedo marcado por un microclima de influencia atlántica y certificado bajo la Denominación de Origen Protegida Pago de Otazu (D.O.P. Pago de Otazu).

Es precisamente ahí, en el viñedo, donde comienza una experiencia que une naturaleza, historia y arte. Durante esas semanas, quienes visitan Otazu tienen la posibilidad de participar en La experiencia de la vendimia, entrando en el viñedo para recoger y seleccionar uvas a mano y elaborar y degustar su propio mosto, acompañados por el equipo de la bodega.

Una forma especialmente directa de acercarse al origen de los vinos de Otazu y comprender por qué la singularidad del terroir ocupa un lugar central en su identidad.

Pero el otoño en Otazu no termina en el viñedo

Hoy convertido en museo del vino y centro artístico, el edificio histórico de la Bodega de 1840 introduce otra de las señas de identidad de Otazu, el arte. Más de 150 obras de arte contemporáneo forman parte de Otazu, con piezas de artistas como Arturo Berned, Anish Kapoor, Olafur Eliasson o Rafael Barrios. La colección se integra en los distintos espacios y en el paisaje, haciendo que la creación artística acompañe el recorrido y forme parte de la manera en la que la bodega entiende la cultura del vino.

La visita continúa bajo tierra hasta llegar a espacios como la sala de barricas y el botellero. Allí, arquitectura, vino y arte vuelven a encontrarse antes de que llegue el momento de pasar de observar a degustar. Una cata de tres vinos de Otazu armonizados con pintxos permite descubrir en la copa aquello que el visitante ha ido encontrando a lo largo del camino.

Y cuando el vino ya se ha recorrido y degustado, todavía queda escucharlo

«El sonido del vino» propone una cata a ciegas de uno de los vinos de alta gama de Otazu mientras suena una pieza musical compuesta específicamente para esa referencia. Con los ojos vendados, el oído se incorpora a la degustación y plantea una forma diferente de aproximarse al vino, coherente con una bodega que entiende Vino & Arte como dos expresiones culturales capaces de dialogar entre sí.

El otoño permite así descubrir Otazu desde diferentes lugares y sentidos. Se siente en el viñedo y en el momento de la vendimia, se recorre a través del Señorío, la bodega y el arte contemporáneo, se degusta en sus vinos y se escucha en una experiencia creada para llevar la cata más allá de la copa.

Esta manera de acercar al visitante al territorio ha formado parte también del reconocimiento de Otazu en el ámbito del enoturismo. Otazu fue distinguida como Mejor Bodega Abierta al Turismo por la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN) en los V Premios de Enoturismo «Rutas del Vino de España» (2020).

Las experiencias pueden reservarse o adquirirse como regalo a través de la página web de Otazu.