
Suelo arcillo-calcáreo
Los suelos en Otazu son arcillo calcáreo. Siendo este componente calizo clave en los vinos aportando viveza, finura y larga vida.
D.O.P. Pago de Otazu · Desde 2009
Otazu, desde sus inicios en los años noventa, muestra respeto por el viñedo, admiración por el paisaje en el que emerge y dedicación día a día por la excelencia. Desde 2009 ostenta el reconocimiento «Vino de Pago» — la máxima categoría que puede alcanzar un viñedo en España. Solo 27 bodegas en todo el país lo tienen.
Buena parte de esa singularidad nace del clima. Otazu disfruta de un microclima de influencia atlántica, protegido al norte por la Sierra del Sarbil: inviernos suaves, veranos luminosos y una marcada diferencia de temperatura entre el día y la noche. Estas condiciones ralentizan la maduración de la uva —que se recoge unos quince días más tarde que en el resto de Navarra—, favoreciendo la complejidad aromática y aportando a los vinos la acidez natural que sostiene su frescura, equilibrio y capacidad de guarda.
El terroir en imágenes

Suelo arcillo-calcáreo
Los suelos en Otazu son arcillo calcáreo. Siendo este componente calizo clave en los vinos aportando viveza, finura y larga vida.

Entre el Sarbil y el Perdón
Otazu localizada entre la Sierra del Sarbil y la Sierra del Perdón queda expuesta a los vientos del norte proveniente del pirineo y mar cantábrico.

Clima atlántico
El clima atlántico, viene definido por tan genuina localización donde predominan los vientos de componente de norte, con pluviometrías de 800mm anuales, con lluvias bien repartidas durante todo el ciclo vegetativo de la vid. Las maduraciones son lentas equilibradas, dando vinos finos y elegantes.

88 ha con más de 30 años de historia
Chardonnay, Tempranillo, Merlot y Cabernet Sauvignon en espaldera con densidad y rendimiento controlados. Cada parcela se vendimia y vinifica por separado para preservar su identidad.
Otazu se beneficia de un clima de influencia atlántica con lluvias relevantes en invierno y primavera, y alta luminosidad en verano. Las diferencias térmicas entre el día y la noche —de 32 °C a 10 °C— favorecen la fijación y complejidad de los componentes aromáticos.
La maduración se produce aproximadamente 15 días más tarde que en el resto de Navarra. Este retraso es la fuente de la acidez natural que dota a los vinos de Otazu de su capacidad de envejecimiento.
«El suelo es el mapa y el territorio de la viña. Todo está en él: clima, añada, formación, altitud, variedad y la huella del ser humano.»
— Enrique Basarte, Director Técnico de Otazu
Distancia a Pamplona
8 km
Pluviometría anual
800 l/m²
Tipos de suelo
22 distintos
El suelo · Estudio Bourguignon
En Otazu, nuestro compromiso con el conocimiento del paisaje y del entorno pasa por entender y mejorar el medio natural que nos rodea.
Partimos de la base: el suelo como parte esencial del terroir, suelos vivos donde se forja día a día el alma de nuestros vinos. Entender cómo funcionan —desde su componente mineral hasta la materia orgánica, la microbiología y la simbiosis con la vid— nos parece clave. De ahí que hayamos realizado un estudio minucioso de nuestros suelos con la colaboración de la familia Bourguignon, pioneros mundiales en el estudio del suelo en la viña.
El suelo que caracteriza a Otazu es arcillo-calcáreo, y ese componente calizo resulta determinante en la personalidad de nuestros vinos.

Vinos blancos
Nacen sobre suelos arcillo-calcáreos con una alta proporción de carbonato cálcico y arcilla fina illítica, de buen drenaje y buen almacenamiento de nutrientes en el complejo arcillo-húmico. A la vid le permiten un desarrollo radicular profundo y maduraciones lentas y bien reguladas. Son blancos con tensión y una mineralidad sutil, de amplitud sofisticada, con la frescura y la expresión cítrica y floral propias del clima atlántico.
Vinos tintos
Nacen sobre suelos arcillo-calcáreos de matriz equilibrada: una mezcla homogénea de arcilla, limo y arena sobre roca madre caliza, con buen drenaje y buena reserva de nutrientes en el complejo arcillo-húmico. El desarrollo radicular es profundo y las maduraciones, lentas y reguladas. En parte de los horizontes aparecen cantos rodados y gravas sobre matriz arcillo-calcárea, con elementos más o menos gruesos: piedras calizas y cuarcitas redondeadas. Son tintos con capacidad de guarda, elegantes, profundos y envolventes, que mantienen una trama fina y vibrante y expresan cada variedad en su dimensión más fina.
El sistema de denominaciones en España
La categoría más alta del vino español, regulada por la Ley de la Viña y el Vino de 2003. Se otorga a viñedos con un terruño singular e irrepetible, donde viticultura, elaboración y embotellado ocurren íntegramente en la misma propiedad.
D.O.P. Pago de Otazu — Navarra
Vinos de Pago — La categoría más alta del vino español, regulada por la Ley de la Viña y el Vino de 2003. Se otorga a viñedos con un terruño singular, donde viticultura, elaboración y embotellado ocurren íntegramente en la misma propiedad. Actualmente, 27 bodegas en España ostentan este reconocimiento.

Vinos de Pago · La categoría más alta del vino español
La Ley de la Viña y el Vino de 2003 reconoció una categoría superior a la D.O.: el Vino de Pago. El viñedo debe tratarse como un entorno singular, y toda la producción — desde la uva hasta la botella — debe nacer y elaborarse dentro de la misma propiedad.
Otazu recibió esta distinción en 2009. Sus 88 hectáreas corresponden a un terruño con condiciones de suelo y clima que no se replican en ningún otro punto de Navarra.
El ciclo de la vid




Brote y crecimiento. El ciclo vuelve a comenzar.
Cada parcela tiene nombre, historia y carácter propio.
Un mosaico vivo, donde cernícalos, lechuzas y murciélagos conviven con cubiertas vegetales que regeneran la tierra. Cada cepa forma parte de un entorno que cuidamos generación tras generación.
Recorre el viñedo y descubre la vida que late en cada rincón de Otazu.
Variedades principales
Variedades futuras
Cada variedad está plantada en el suelo más adecuado a su comportamiento agronómico.
Chardonnay
En clima atlántico y suelos de componente caliza adquiere toda su finura y expresión.
Cabernet Sauvignon
Columna vertebral de los grandes vinos de guarda, muestra toda su elegancia y finura.
Merlot
Alcanza toda su plenitud en el terroir de Otazu: terciopelo y sedosidad.
Cabernet Franc
Armoniza vibrante los coupages, aportando elegancia, tensión y finura.
Tempranillo
En el terruño de Otazu se muestra con personalidad atlántica, como variedad insignia del viñedo español actual, con una acidez y frescura diferenciales.
Garnacha
Variedad mediterránea de fruta madura y carácter generoso. En Otazu aporta calidez, volumen y notas especiadas, equilibrando la frescura atlántica del resto del viñedo.
Pinot Noir
Variedad exigente y de piel fina: encuentra en el frescor atlántico de Otazu la delicadeza aromática y la finura de tanino que la definen.
Berués
El reto: la variedad recuperada, guardiana de la memoria de la región.
Más allá de la vid, la propiedad alberga una red de vida en constante movimiento. Cubiertas vegetales, aves, mamíferos e insectos conviven y se regulan entre sí, construyendo un ecosistema donde cada elemento tiene su lugar.
Ecosistema vivo
El entorno de Otazu acoge una gran diversidad de especies vegetales y animales que conviven dentro de la propiedad. Un 16.8% de la superficie no es viña: es monte y bosque autóctono, setos, linderos y cubiertas florales. De hecho, la propiedad está rodeada de robledales que actúan como refugio de fauna y pulmón verde, reforzando el equilibrio natural del entorno.
El viñedo de Otazu es el único de la zona; al no tener cultivos vecinos, permite mantener un plan fitosanitario de baja intervención. Desde 1996, Otazu fue pionera en Navarra en el uso de cubiertas vegetales.
Fuente: Fundación Global Nature
El viñedo de Otazu trabaja con cubierta vegetal, control fitosanitario de baja intervención y seguimiento de fauna desde 1996. Descubre cómo gestionamos la propiedad.